Lo que es vs Lo que parece ser

Siempre hay una diferencia entre lo que es y lo que parece ser. Los deseos y las expectativas que nos caracterizan como especie pensante nos llevan a redibujar la realidad y las posibilidades que ésta entraña en términos de prospectiva según nuestra conveniencia.

El ratio que resulta de dividir la posibilidad por la realidad -sin ningún sistema de ponderación correctora- arroja invariablemente valores exagerados. Las expectativas resultantes de esta operación resultan necesariamente peligrosas si, en efecto, no somos capaces de mantener los pies en el suelo y la cabeza fría.

Para llegar a conseguir los deseos y expectativas que pensamos son alcanzables es preciso ponderar múltiples factores  que no dependen exclusivamente de nuestras posibilidades sino también de un entorno cambiante que se adereza con la acciones interesadas y opuestas de nuestra competencia.

La teoría de sistemas, la del conflicto, la praxeología son algunos de los sustratos teóricos sobre los que he ido ajustando mis capacidades como consultor estratégico. Se trata de un ejercicio de mejora constante puesto que, en materia de análisis prospectivos, no hay peor enemigo que la autocomplacencia.